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Un detective preso entre sus fauces Platicamos con el autor sobre su narrativa de ficción, oscura y repleta de personajes del submundo, que solo él puede imaginar. Por: Luis Molina / Publinews La descripción que hace Byron Quiñónez en sus novelas parece ser tan cierta que te imaginas que está sucediendo. Tal vez se deba a lo real del paisaje de algunas calles y de callejones guatemaltecos que retrata en sus novelas. Hace poco Quiñónez presentó el cierre de una trilogía sobre el detective José Abel Rosanegra con “Fauces” junto con la editorial Alas de barrilete. Si buscas una buena narrativa para estas fechas escalofriantes, esta trilogía es la indicada. ¿Cómo fue que dio inicio este proyecto literario? “Fauces” nació hace cuatro años, más o menos. Una de tantas noches en mi traspatio se me vino a la mente la primera escena y empecé a escribir. Fue uno de esos libros que nacen por generación espontánea y crecen hasta convertirse en proyectos largos y absorbentes....
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Biografía Byron Quiñónez Almirante de la Mar Océana del Delirio, escultor de pesadillas y nigromante ocasional. Siendo niño se perdió en un área boscosa y fue adoptado por una jauría de perros carnívoros. Años después, a regañadientes, retornó a la civilización para dedicarse a la narrativa y el periodismo cultural. Ha publicado la trilogía de novelas negras El Perro en llamas (Editorial Cultura, 2008 - Yellow Books, Chile 2008) Aquí siempre es de noche (Premio Nacional de Novela Corta Luis de Lión, Editorial Magna Terra, 2009) y Fauces (Editorial Alas de Barrilete, 2014), así como los libros de relatos cortos Seis cuentos para fumar (Editorial X, 2001), Guatemala, ciudad matadero (Editorial Alambiqve, 2011) y El Ángel de la Muerte (Editorial Cultura, 2013). Sus relatos aparecen en el CD ROM Literatura Límite (Editorial X, 2002), en las páginas electrónicas Revista Lunapark , Te Prometo Anarquía y EsQuisses, así como en las antologías La grandez...
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"¿Y esa imagen?", preguntó El Señor de los Perros señalando hacia la pared. "It's called The Saints of Hateful Things, by Valin Mattheis", respondió Pauli antes de absorber otra línea de lup 66.

Torotumbo

Leyendo el cuento Torotumbo, contenido en el libro Week-end en Guatemala, del inmortal Miguel Ángel Asturias (1899 - 1974), me encontré con este genial párrafo que ahora les comparto y que se presta a toda clase de interpretaciones, dependiendo del cristal con que se le vea: 5. Los barrios populares de la capital se disponían a recibir al Torotumbo con baile, tertulia, café con pan, cigarrillos, copas de aguardiente, juegos de prendas, pero como los pobres ni de sus fiestas son dueños, algún estudiante lo supo, llevó el soplo a sus compañeros y por novelería de muchachos ansiosos de jugar al carnaval disfrazados de mamarrachos y hambre de diversiones, la ciudad entera se aprestó a recibir a los “encamisados”, como los llamaba la “gente bien”, con el beneplácito de los folkloristas que veían en aquella turba de desaforados una afirmación de la nacionalidad y algo digno de ser presentado a los turistas, el disgusto de los católicos que encontraban en aquel mitote resabios de la m...